5.8. Realce
Los caracteres en cursiva puede utilizarse en la elaboración del texto para mostrar cambios en el tema, destacar palabras clave o hacer hincapié en ciertas partes del texto.
En español se utiliza la letra cursiva para llamar la atención del lector sobre una palabra, una frase o un pasaje que el autor quiere resaltar, para escribir palabras en otras lenguas o para señalar el título completo de una obra (véase el punto 5.9.4).
Si el texto está ya en cursiva, las palabras que haya que resaltar en él se escribirán en redonda.
En lugar de la cursiva, puede recurrirse a las comillas para poner de relieve determinadas palabras. No obstante, no deben combinarse las comillas y la cursiva en un mismo texto.
El realce también puede efectuarse con la negrita, pero solo en casos muy excepcionales.
Véanse las normas detalladas de uso de la cursiva en el anexo B1 y en el punto 10.1.14.
Sin embargo, conviene no abusar de la función de realce: en efecto, la abundancia de palabras o frases entrecomilladas, en cursiva o en negrita desmerece cualquier pretendido efecto de resaltarlas, como muestran los ejemplos siguientes:
Dos razones principales llevaron a los promotores del Tratado de Roma a incluir los vinos, los mostos y los zumos de uva en la lista de productos agrícolas (anexo II) que deben ser objeto de una política agrícola común.
Las uvas de mesa también figuran en esta lista de productos, sin constituir por ello una partida aparte, pues forman parte de la categoría de frutos y se someten a las disposiciones relativas al sector de las frutas y hortalizas.